¡BASTA! Estoy fuera. Del pasado. Pero también estoy perdido. Antes o después las cosas que has dejado atrás te alcanzan. Y las cosas más estúpidas, cuando estás enamorado las recuerdas como más bonitas. Porque su simplicidad no tiene comparación. Y te dan ganas de gritar en este silencio que hace daño. Basta. Dejame. Ponlo todo en su sitio. Así. Cierra. Doble vuelta de llave. En el fondo del corazón. Ahí, en esa esquina. Ponlos ahí, bien escondidos. Te lo ruego. Donde no duelan. Donde nadie pueda verlos. Eso, bien enterrados. Ahora está mejor, mucho mejor...

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